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La quiero

Estoy en el sofá, con los pies encima de la mesa, apenas ha amanecido... estoy tomándome un café, pensando en lo que ha ocurrido esta noche. Claro que quería que ocurriera, pero todo va a cambiar entre nosotros. Me gustaba hablar contigo a diario, las bromas, nuestros secretos... y no sé si todo eso cambiará. Solo quiero lo mejor para ti, y no sé si en estos momentos yo podría serlo, siquiera si podría dártelo.  Estoy pensando en todo esto cuando de repente apareces en el salón con una de mis camisetas de baloncesto a modo de vestido, con unos calcetines blancos que también me has cogido y con tu pelo rojizo despeinado y cayéndote por la cara. Me das los buenos días y me preguntas si me ha gustado esta noche... te disculpas diciéndome que estabas nerviosa. Me levanto y, justo antes de darte un beso, te digo: - Ha sido la mejor noche de mi vida. + ¿De verdad? tenía miedo de hacerlo mal, nunca antes lo había hecho. - Tranquila, de verdad que me ha gustado mucho. Lo había imaginado tant…

No dejo de imaginarte

No dejo de imaginarme contigo en la cama, despertarnos, y ducharnos juntos... tumbarnos en el sofá después a vernos una película y terminar contigo encima. Salir a cenar, bailar sin que nos importe el resto de la gente. Que me pongas esas caras que solo tú puedes ponerme y pegarnos como si fuéramos uno solo, y cuando lleguemos a casa terminar de la misma manera que empezamos el día. No te he visto aún, pero no dejo de imaginar tu cuerpo, imaginar como será, lo que te haría, las formas, las maneras... las posturas. Que disfrutes a un nivel como jamás hayas podido imaginar. No solo físicamente, sino también emocionalmente y conectar con cada parte de ti. Me tienes enfermo... de repente, no sé por qué pero me desperté y solo tengo ganas de encerrarme contigo y que seamos solo tú y yo el día entero, sin importar el tiempo que haga fuera, encerrados disfrutando de conocernos... quiero verte y darme el gusto y el placer de quitarte poco a poco la ropa, de verte desnuda... tocarte... tománd…

No me esperaba esto II

"Shhh, cállate", me dices... y acercas tus boca a la mía para besarme... empiezas haciéndolo muy suave, con tus manos en mi cuello, yo pongo las mías en tu cintura. Esto era lo que había soñado tanto tiempo y ahora lo tengo entre mis manos, pienso. Mis manos comienzan a subir recorriendo tu cuerpo, tus besos cada vez  empiezan a ser más apasionados... y comienzo a besarte el cuello, por detrás de la oreja mientras dejo salir un hilo de aire de mi boca para que te estremezca más aún. Mis manos parece que van por libre y siguen tocándote... ahora más abajo del ombligo... comienzas a respirar fuerte... los latidos de tu corazón se aceleran mientras mi boca sigue el camino marcado por ese lunar que tienes en tu hombro bajando hasta el pecho. Me entretengo durante bastante tiempo... quiero que te sientas mejor que nunca... te aprieto fuerte, y te doy pequeños mordisquitos, mientras sueltas leves susurros que no soy a capaz a distinguir lo que dicen... ¿Te gusta?... sí me dices..…

No me esperaba esto...

Llego a casa de hacer deporte... una fiesta sorpresa, y entre todos resplandeces tú. Siempre me has gustado, pero nunca había percibido ni la más mínima muestra de interés por tu parte. No me esperaba esta fiesta, pero menos me esperaba que tú estuvieras aquí... Tengo que ducharme y arreglarme, estas no son unas pintas para estar con gente... así que os informo que me deis unos minutos para ducharme y arreglarme un poco. Antes de entrar, mi mirada se cruza con la tuya, y señalo el baño con la mano, "luego hablamos" lees en mis labios. Me desnudo, y antes de entrar en la ducha me mojo la cara, y me miro pensando en cómo comportarme contigo... no me esperaba que estuvieras aquí. Me relajaré mientras que cae el agua caliente por encima mío... de repente oigo la puerta... Eh! que estoy yo- digo en un tono elevado. Se vuelve a oír la puerta, y antes de que pueda empezar a murmurar sobre lo que acaba de pasar... corres la cortina de la bañera y te metes conmigo... Jamás he visto …

Quiero escucharte

Quiero escucharte y que tu voz sea lo único que oiga cada noche antes de acostarme. Quiero escucharte y saber de ti. Estar con tu familia y quedarme trasnochando escuchando anécdotas sobre como eras de pequeña, saber tus travesuras y tus meteduras de pata. Quiero escucharte mientras duermes. Quiero saber siempre lo que tengas que decir, lo que pienses... quiero escucharte. Quiero que tu voz se meta dentro de mí para llevármela siempre conmigo y aunque no estés cerca, escucharte. Quiero escucharte y terminar aprendiéndome los diferentes tonos que utilizas cuando estás enfadada, cuando estás mimosa, triste, decepcionada... quiero escucharte cuando no puedes hablar por estar riéndote... quiero escucharte cuando tengas una buena noticia que darme y escuchar la felicidad proveniente de ti. Quiero escuchar como suena tu corazón cuando estamos cerca...  Quiero escucharte a todas horas... y recordar lo que has dicho. Quiero tener en cuenta lo que me cuentas. Quiero escucharte susurrar que me…

Escribirte...

Quiero escribir sin parar, aunque no tenga nada que contar. Y siempre hacerlo sobre ti. Significará que tenemos o hemos tenido muchos momentos juntos. Eso o que estoy loco. En cualquier caso, sería feliz a mi manera, y realmente es lo que me importa. TÚ. Realmente tú eres quien me importa, y la felicidad que en mí reportas. Solo quiero escribir sobre ti, y constantemente homenajearte con lo mejor que de mi puño y letra puede salir. Homenajearte igual que lo hace el sol cuando te dedica uno de sus rayos en un día nublado para hacerte saber que hasta en días negros tienes luz. Homenajearte igual que lo hace la noche al vestirse de gala cuando sales con ella. Te ve, y pone a tu disposición millones de estrellas para que las hagas brillar. Homenajearte hasta llegar al mismo punto de admiración que te tengo.  Solo tengo ganas de escribir y escribir... siempre sobre ti. Y así quien en su camino te ha dejado ir, se dé cuenta de lo que ha perdido, y cualquiera que te haya conocido valore hab…
Un día, un hombre, cansado de dejarse llevar y hacer lo que supuestamente la sociedad decía que era lo correcto, decidió dejarlo todo a un lado y dedicó tiempo a pensar en cómo quería él realmente que fuera su vida. Viajó por multitud de culturas dándose cuenta de que en cada una era diferente el concepto de vida exitosa. Empezó a plantearse entonces que definición le daría él.
Siguió viajando sin llegar a encontrar un significado que le satisfaciera plenamente. Estaba a punto de perder la fe, estaba llegando al punto de pensar que su vida carecía de sentido cuando de repente, mientras bebía agua de la fuente de la plaza de una pequeña ciudad y exhausto por el calor y cansancio de su viaje... lo vio claro. Se sentó a observar, estaba ahí... junto a él. Le brillaban los ojos, sonreía como nunca antes lo había hecho, la satisfacción se reflejaba en su cara.. y dijo dos palabras, dos simples palabras pero cargadas y llenas de significado. Las mismas palabras que yo pronuncié cuando e con…