miércoles, junio 15

Quiero escucharte

Quiero escucharte y que tu voz sea lo único que oiga cada noche antes de acostarme. Quiero escucharte y saber de ti. Estar con tu familia y quedarme trasnochando escuchando anécdotas sobre como eras de pequeña, saber tus travesuras y tus meteduras de pata. Quiero escucharte mientras duermes. Quiero saber siempre lo que tengas que decir, lo que pienses... quiero escucharte. Quiero que tu voz se meta dentro de mí para llevármela siempre conmigo y aunque no estés cerca, escucharte.
Quiero escucharte y terminar aprendiéndome los diferentes tonos que utilizas cuando estás enfadada, cuando estás mimosa, triste, decepcionada... quiero escucharte cuando no puedes hablar por estar riéndote... quiero escucharte cuando tengas una buena noticia que darme y escuchar la felicidad proveniente de ti. Quiero escuchar como suena tu corazón cuando estamos cerca... 
Quiero escucharte a todas horas... y recordar lo que has dicho. Quiero tener en cuenta lo que me cuentas. Quiero escucharte susurrar que me quieres, para susurrarte después un "yo más", y entonces escuchar nuestra guerra de amor mutuo.
Quiero escucharte en cualquier momento y aprender a valorarlo, porque cada uno puede ser el último. Quiero escucharte y nunca olvidarme del sonido de tu voz. Quiero irme a dormir cada día con la satisfacción de haberte escuchado sabiendo que al despertar volveré a escucharte como si no te hubieras ido. Quiero no dejar de escucharte... siempre resultas interesante. Hasta cuando no hablas concentrada en cualquier cosa que llame tu atención. Y aún así te escucho.
Quiero valorar cada momento que te escucho... porque cada uno puede ser el último. Por eso, solo quiero escucharte.

viernes, junio 3

Escribirte...

Quiero escribir sin parar, aunque no tenga nada que contar. Y siempre hacerlo sobre ti. Significará que tenemos o hemos tenido muchos momentos juntos. Eso o que estoy loco. En cualquier caso, sería feliz a mi manera, y realmente es lo que me importa. TÚ. Realmente tú eres quien me importa, y la felicidad que en mí reportas. Solo quiero escribir sobre ti, y constantemente homenajearte con lo mejor que de mi puño y letra puede salir. Homenajearte igual que lo hace el sol cuando te dedica uno de sus rayos en un día nublado para hacerte saber que hasta en días negros tienes luz. Homenajearte igual que lo hace la noche al vestirse de gala cuando sales con ella. Te ve, y pone a tu disposición millones de estrellas para que las hagas brillar. Homenajearte hasta llegar al mismo punto de admiración que te tengo. 
Solo tengo ganas de escribir y escribir... siempre sobre ti. Y así quien en su camino te ha dejado ir, se dé cuenta de lo que ha perdido, y cualquiera que te haya conocido valore haber estado ante ti. También para que aquellos que buscan el perfecto amor no pierdan la esperanza, y que sigan buscándolo. Pero sobre todo escribirte a ti, para que sepas el valor que tienes y que realmente inspiras al mundo. Como a mí, que solo quiero brindarte lo mejor de mí, y escribirte... escribirte sin parar.
Un día, un hombre, cansado de dejarse llevar y hacer lo que supuestamente la sociedad decía que era lo correcto, decidió dejarlo todo a un lado y dedicó tiempo a pensar en cómo quería él realmente que fuera su vida. Viajó por multitud de culturas dándose cuenta de que en cada una era diferente el concepto de vida exitosa. Empezó a plantearse entonces que definición le daría él.
Siguió viajando sin llegar a encontrar un significado que le satisfaciera plenamente. Estaba a punto de perder la fe, estaba llegando al punto de pensar que su vida carecía de sentido cuando de repente, mientras bebía agua de la fuente de la plaza de una pequeña ciudad y exhausto por el calor y cansancio de su viaje... lo vio claro. Se sentó a observar, estaba ahí... junto a él. Le brillaban los ojos, sonreía como nunca antes lo había hecho, la satisfacción se reflejaba en su cara.. y dijo dos palabras, dos simples palabras pero cargadas y llenas de significado. Las mismas palabras que yo pronuncié cuando e conocí. Eres tú.

miércoles, mayo 18

Otro día igual y regreso solo a la habitación... te echo de menos, ¿lo sabes? Recuerdo cada momento contigo como si estuviera ocurriendo en este preciso instante. Y me rindo ante este sentimiento. Solo quiero cambiar todos estos viajes, por regresar a casa y que estés ahí. A menudo me arrepiento de todo este tiempo que pierdo cuando lo que de verdad deseo es volver a casa, y que sea nuestro hogar.
Tengo lo que mucha gente sueña, pero mi sueño cambió al conocerte. Desde entonces solo una imagen recorre mi mente.
 " Es un sofá en L, un cheslong, la persiana abierta hasta la mitad, lo justo para darle intimidad a este ambiente, estamos tumbados juntos, y apoyas tu cabeza en mi pecho. Ya hemos hecho la comida y al terminar el almuerzo hemos recogido. Hemos tenido tiempo hasta de jugar mientras fregábamos. Está nublado, pero entra un rayo de Sol que justo va a parar a tu cara. ¡Qué hermosa eres! Y yo que afortunado."
Vuelvo a la realidad y, mientras preparo la maleta nuevamente, barajo la posibilidad de renunciar a todo esto, simplificar mi vida. Deshacerme de todo e ir tras aquello que me llenará de verdad. No suelo dejarme llevar por impulsos, y ésta no será una excepción (lo fue). Requiere pensar y meditar en las posibles consecuencias.
Antes de salir de la habitación, reviso que no se me olvide nada en ella. Saco la cámara de fotos y tomo una fotografía... intuyo que estoy en un lugar y en un momento importantes en mi vida.
Sonrío al visualizar sus ojos. Bajo en el ascensor y al llegar al hall me dirijo a recepción para devolver la llave. Pido una tarjeta con la información del hotel y en la parte de atrás apunto el número de la habitación en la que me he hospedado. Me despido amablemente con un:
- "Muchas gracias, espero volver pronto"- y sonrío como quien ya tiene una decisión tomada aunque todavía no lo sabe.
Los nervios se apoderan de mí mientras un taxi me lleva al aeropuerto. Durante años he aprendido a controlarlos, muchas reuniones, muchos discursos y exposiciones... pero esto no tiene que ver con negocios. Esto trata sobre lo que de verdad quiero, sobre ser feliz, sobre haber encontrado lo que durante mi vida he buscado.
Muchos son los interrogantes, muchas las dudas, mucha la incertidumbre... pero solo se pueden resolver de una manera. Y ésa es yendo a la fuente de donde emanan todas esas sensaciones.
-"Son 34,50 $" - me dice el taxista, y estira la mano hacia el asiento trasero.
"Tome, quédese con el cambio" - y salgo antes de que me dé las gracias.
Tengo un vuelo importante que coger y todavía no he comprado el billete. La espera se alarga durante horas... aunque esas horas transcurren mejor en una zona VIP.
Se acerca una azafata para avisarme de que la salida del vuelo está próxima. Ni siquiera acierto a agradecerle la buena atención prestada durante este tiempo, creo que nunca podría recrear ese mismo sonido. Me dirijo hacia mi asiento con mis rodillas chocando entre ellas debido a los malditos nervios. Y por fin, cuando ya estoy sentado, un mar de interrogantes bañan mi cabeza.
¿qué diré?¿cómo?¿de qué forma iré vestido?¿rosas o pendientes?¿nada?¿lo dejo a la improvisación del momento o lo llevo todo planeado?¿organizo una cita o se lo digo en el primer momento?Si es una cita, ¿dónde? y así una pregunta tras otra...

viernes, mayo 6

Gracias

Sin saberlo, me salvaste. Me diste una salida, y me devolviste al camino en el que debo estar antes siquiera de darme cuenta que me había salido.
No puedo menos que estar enormemente agradecido.
No sabes, no sé, lo que has hecho... pero desde que te conocí nada ha vuelto a ser igual, ni siquiera yo soy el mismo. y quizá sea poco estar solo agradecido.
Le has dado significado, sentido y orientación a mi vida. Sin saberlo, ni tú ni yo, me has estado guiando hacia lo correcto. Has puesto ante mí objetivos a cumplir y metas a alcanzar, y este sentimiento que está creciendo es algo más que agradecimiento.
No sabes, no sé, la magnitud real de lo que aquí estoy diciendo porque lo que de verdad estoy sintiendo, va más allá de cualquier cosa que pueda ponerse por escrito. Está por encima de cualquier lenguaje, no hay definición posible. No existe ningún ser humano con la capacidad de expresar, ni poner palabras a lo perfecto que has creado en mí.

sábado, marzo 19

Solo quiero tu sonrisa

Solo quiero hacerte sonreír. Solo quiero verte sonriendo.Te prometo que lo malo no durará mucho tiempo, Siempre tendrás mi mano tendida para cogerte de cualquier tropiezo. No te preocupes por nada, no te dejaré estar en el suelo. Las cosas empezarán a mejorar, ponte tu mejor sonrisa... este es tu momento.
Te veía desde hace tiempo y un día empezamos a hablar, te convertiste en mi prioridad y no te voy a dejar estar mal. La tristeza no es tu sitio, coge mi mano y nos vamos a viajar por mundos desconocidos, mundos que no existen, mundos aún por inventar. Estate tranquila, todo se puede realizar. Sé por lo que estás pasando y no vas a estar sola. No te dejaré estarlo. Solo quiero verte sonreír, solo quiero verte sonriendo. No dejaré que lo malo se acerque a ti, así que sueña... y hazlo a lo grande, porque al igual que tú cumpliste mi sueño, los tuyos también se harán realidad. Confía en mí, y cree en ti. Todo se va a solucionar. Tu sonrisa se ha vuelto lo primero para mí, deja tus problemas en mis manos, te voy a cuidar. No permitiré que una lágrima vuelva a caer por tu rostro a no ser que sea de felicidad, porque solo quiero hacerte sonreír, solo quiero verte sonriendo.
Puedo asegurar que no te voy a fallar, quiero gastar mi tiempo contigo, quiero gastar mis energías contigo, quiero gastarme por ti, ven para que me desgaste contigo... solo quiero hacerte sonreír, solo quiero verte sonriendo.
No habrá nada lo suficientemente grande que me haga arrodillarme, ni prueba que me haga rendirme. Estaré de pie frente a cualquier cosa que pueda hacerte daño, no temas y dime cual es tu mayor duda. Solo quiero hacerte sonreír, solo quiero verte sonriendo.

miércoles, marzo 16

No pasa por su mejor momento

Unos ojos preciosos que no brillan,
una sonrisa hermosa que no ilumina
en una de las caras más bonitas.
Se la ve buena a simple vista
y si profundizas
se pueden ver cosas que ni explicas
en varias vidas.
Pero no pasa por su mejor momento,
¿y si tan solo pudieras hacerle ver
lo que tú en ella ves?
La miras y sonríes, estás contento.
Lo malo parece desaparecer. 
Si la pudiera convencer
de que el tiempo
se vuelve más valioso cuando la veo...
Si pudiera demostrarle
que quiero escucharla,
y apoyarla
al mismo tiempo que mi confianza darle.
Si pudiera corresponder
con ser
lo que 
en ella puedo ver.
No pasa por su mejor momento,
pero ella es el mejor momento 
de todo aquel
que la llega a conocer.
No pasa por su mejor momento,
y aún así puede seguir sirviendo
de inspiración a un mundo
que sigue dando vueltas por ella.